Ir al contenido principal

Lenta justicia para Brenda Quevedo

 


El llamado “Caso Wallace” fue durante más de una década uno de los asuntos judiciales más mediatizados. Lo que entonces se dio a conocer como varios delitos (el secuestro y asesinato de Hugo Wallace Miranda) recibió la simpatía de varios sectores de la sociedad mexicana, y la constante presencia de Isabel Miranda de Wallace en los medios también fue un factor determinante sobre las autoridades de la época.

A la fecha, lo que han terminado por demostrar las investigaciones es que el caso fue una fabricación, ampliamente documentada. Sin embargo, la justicia no se ha inclinado hacia ningún lado y al paso del tiempo, pareciera que la verdad tampoco llega.

Porque Hugo Wallace no apareció, ni su cuerpo, y cinco de las seis personas a las que Isabel Miranda persiguió -todavía se recuerdan los enormes anuncios espectaculares con sus rostros, pagados por ella para señalar a supuestos implicados -tampoco han recibido sentencia, ni se encuentran libres, pese a que sus confesiones fueron obtenidas bajo tortura. Una de ellas es Brenda Quevedo, quien ya cumplió 18 años en prisión preventiva oficiosa en cuatro distintos penales y todavía hoy se encuentra en prisión domiciliaria, siempre precautoria; algo que resulta escandaloso e inconstitucional. 

Mantener a Brenda en prisión preventiva después de tanto tiempo, así sea en un departamento y acompañada de su madre, al igual que a Jacobo Tagle, César Freyre, Tony y Albert Castillo (Juana Hilda González es la única que ha logrado su libertad), va contra cualquier principio de legalidad; además de que existen pruebas como certificados médicos, un peritaje del Protocolo de Estambul, amparos y recomendaciones del Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la ONU y la CNDH, y el decreto del ex presidente Andrés Manuel López Obrador para la preliberación de presos cuya única prueba condenatoria hubiera sido la autoincriminación por confesión obtenida bajo tortura o que tuvieran 10 años o más en prisión sin recibir sentencia. Brenda y compañía cumplen con todos estos requisitos.

La estrategia de Brenda Quevedo ha cambiado. Al menos su representación jurídica cambia a un perfil mucho más amplio que integran grupos por los derechos humanos, la Clínica Jurídica “Minerva Calderón” de la Universidad Iberoamericana y la de Interés Público del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD). Sin duda un equipo amplio, una red de apoyo ahora reconocida como Red de Solidaridad y Acompañamiento para Brenda Quevedo.

El objetivo es que la justicia se haga presente y que tanto Brenda como sus compañeros recuperen esa libertad que en ningún país que se precie de tener instituciones sólidas ocurriría.

Tampoco nos engañemos: es una nueva batalla en la misma guerra. Si el caso sigue atorado es porque todavía hay fuertes intereses operando en la Fiscalía General de la República, protegidos desde otras instancias. La impartición de justicia implica que se proceda contra quienes ejercieron la tortura e incurrieron en la fabricación de pruebas y violaciones al debido proceso. Isabel Miranda lleva 18 meses muerta, y no es posible que su nombre siga actuando como el Cid Campeador, cuyo cadáver producía miedo en los ejércitos enemigos, como parece que ahora sucede en las instituciones policiacas y de impartición de justicia.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Brenda Quevedo Cruz

Brenda Quevedo Cruz nació el 24 de agosto del 1980. Es licenciada en comunicación y relaciones públicas , trabajó en Televisa y en Editorial Clio , en Innova , en Agencia Renoir y en International Consulting Services (Londres, Inglaterra). Brenda se encuentra actualmente privada de su libertad en el penal de máxima seguridad de Coatlán del Río , Morelos, después de haber estado 8 años presa en el penal de máxima seguridad de Tepic, Nayarit.   Aún no ha sido sentenciada. Fue víctima de una falsa acusación de secuestro y homicidio , su presunción de inocencia fue violentada . Fue arrestada, amenazada y torturada .  La acusaron de haber participado en el secuestro y asesinato de Hugo Alberto Wallace Miranda (o Hugo Alberto Miranda Torres) , hijo de María Isabel Miranda de Wallace , el 11 de julio del 2005, cuando ni siquiera se puede comprobar que Hugo Alberto está muerto ya que no hay cuerpo.  Además, se tiene la prueba de que la supuesta víctima...

Brenda, torturada por órdenes de Miranda de Wallace

Brenda Quevedo Cruz, crónica de una infamia mexicana

  Esta es la historia de Brenda Quevedo Cruz, acusada de un crimen que no existió. Durante los trece años que lleva en prisión ha sido víctima de brutales torturas para obligarla a confesar un delito que no cometió. DW En 2005 Brenda Quevedo Cruz tenía 24 años cuando fue acusada de un crimen que no existió junto con Jacobo Tagle Dobin, Juana Hilda González Lomelí, César Freyre Morales, así como Alberto y Tony Castillo Cruz. María Isabel Miranda los acusó de supuestamente haber secuestrado y asesinado a su hijo Hugo Alberto Wallace. En México la “señora Wallace” se hizo pasar durante años como paladín de la lucha contra la impunidad. Ha dado decenas de entrevistas contando como ella sola resolvió el caso del supuesto homicidio de su hijo. Fue ella misma quien capturó a los supuestos responsables, y fue ella misma quien obligó a las autoridades a detenerlos. Según esta mujer, su hijo fue secuestrado por Brenda y las otras cinco personas en julio de 2005. Habría sido llevado a un pequ...